miércoles, 12 de diciembre de 2007

Tarde de malabares (¿una declaración de amor o una reflexión de la vida?)

Figuras que vuelan por algunos segundos

Pelotas, varas, clavas

Y otras cuyos nombres desconozco

Un grupo grande y colorido de individuos

Todos muy distintos en la superficie

Pero sus ojos reflejan lo mismo

Son artistas y lo saben

La variedad es inmensa

Hay uno con sombrero de arlequín

Otro tiene una gran boina

Uno incluso tiene aspecto “punk”

Otro tiene drelos

Varios no se peinaron ésta mañana

Una chica con aspecto de niña rica

Apenas aprendiendo a malabarear

Otra usa una nariz de payaso

Alguna solo observa, sentad a un costado

Y hay que llama mi atención por sobre todos

Cabello corto, ojos orientales

Baja estatura y risa escandalosa

Me ha atrapado, lo reconozco

Algo me ha prendado a ella

Tal vez sea su mirada

O que, aunque suene extraño, tiene los hombros más hermosos que he visto en mi vida

Sea lo que sea, no puedo dejar de contemplarla

Mirando a mi alrededor

O debo decir “haciendo el intento”

Hallo la respuesta

Es su entrega lo que me engancha

Esa combinación de experta y aprendiz

Al jugar con esa vara cuyo nombre desconozco

Intenta varias veces un truco que no consigue reproducir

La frustración la hace lanzar su juguete

Pero de inmediato lo recoge y lo vuelve a intentar

Si tan solo supiera que hay quienes desearíamos tener un tercio de sus habilidades

Su frustración sería más paciente

Es esa entrega y dedicación lo que no me ha dejado en toda la tarde dejar de mirarla

Sin que llegue a un punto de aburrimiento

Porque me ha hecho entender y ver a través de sus ojos

Lo que realmente es amar un arte

Y pensar y reflexionar acerca de que

Si todos sintiéramos la mitad de la pasión por lo que hacemos que ella siente

En verdad sabríamos lo que es vivir